Dependencia emocional: “sin vos no soy nada”


En esta entrevista, la licenciada en Psicología Vanesa Castro (Mat. 47331), nos cuenta cómo reconocer la dependencia afectiva en las relaciones de pareja para romper el círculo y poder amar en libertad.

 ¿Qué es una relación de dependencia emocional?

La dependencia emocional o afectiva podría pensarse como una necesidad excesiva, de tipo amoroso, que una persona siente por otra. Implica un patrón de comportamiento desadaptativo que se caracteriza por una búsqueda constante de aprobación de la pareja, dejando de lado propios intereses.

En este modo de relacionarse, la felicidad está supeditada al otro,  a tal punto que la vida cotidiana gira en torno a un único interés, que es hacer los sacrificios que sean necesarios para satisfacer las necesidades de la pareja.

¿Cuáles son las características de las personas que la padecen?

Uno:

  • Siente que no existe sin el otro.
  • Se muestra muy aferrado a la persona de la cual depende.
  • Continuamente está con su pareja o le manda mensajes, lo llama…
  • Los amigos dejan de existir y deja relegada a la familia.
  • Teme la ruptura de la pareja, por lo cual no se tiene cuenta sí mismo, dejando (de algún modo) la puerta abierta para que suceda y se desencadenen situaciones de menosprecio y maltrato, tanto físico como psíquico.
  • Idealiza a la pareja (sobrevalora sus características).
  • Se relaciona con un otro en función de cómo éste desea que sea y no como es realmente: pierde su esencia.
  • Su autoestima es deficiente.

El otro:

  • Personalidad narcisista.
  • Muy seguro de sí mismo, con confianza y adecuado desenvolvimiento en el entorno.
  • Egoísta: solo existen sus propias necesidades e intereses.
  • Actitud condescendiente: “el otro es un afortunado por estar conmigo”.
  • Actitud de superioridad: da lugar a la construcción de parejas asimétricas, desequilibradas.
  • Necesita ser amado: al estar enamorado de sí mismo no tiene amor para dar, pero sí está dispuesto a recibir amor devoto.
  • Vive de la dependencia del otro y de la sobrevaloración que le ofrece.
  • Su pareja es pensada, no desde el amor, sino desde la necesidad.

Ambos:

  • En caso de ruptura, conforman rápidamente una nueva pareja.
  • No soportan la soledad, les genera agobio y mucho malestar.
  • Tienen una historia de vida con carencias afectivas por parte de la familia y/o del entorno.
  • No están acostumbrados a ser queridos de verdad, en salud.

¿Cuáles son las posibles causas de dependencia afectiva?

La dependencia afectiva podría tener su origen en la temprana infancia; es un patrón de conducta maladaptativo. Destaco esta frase de Shawn Burn: “A estos niños a menudo se les enseña a subvertir sus propias necesidades para complacer a un padre difícil y se les prepara para un patrón en el que se esforzarán para conseguir el amor y el cuidado de una persona difícil”.

¿Qué otros aspectos podrían influir?

Podría pensarse su origen en padres sobreprotectores o con déficit en la protección; en ambos casos, fomentan conductas pasivas. También, podría ocurrir que el único estímulo que tuviera la persona fuera el de su madre y que desarrollara un apego inseguro a ella, lo que le genera una angustia y ansiedad extrema ante la separación de esa mamá, conformándose un modelo vincular sobre esta base.  No obstante, cada subjetividad nos hablará de su origen particular y de sus aristas propias.

¿Qué señales nos podrían ayudar a ponernos en alerta?

La persona con dependencia emocional, dentro de una relación de pareja, tiene ansiedad como emoción pilar y pondrá gran cantidad de tiempo y energía tratando de ajustarse a ésta.

Si te sentís así, te recomendaría que pudieras pensar:

  • Si disfrutás de momentos fuera de la pareja (¿hay satisfacción en tu vida fuera de ella?)
  • ¿Qué fue lo último que elegiste hacer con tu pareja? (por ejemplo, si elegiste un espacio en el que te gusta ir a tomar mate).
  • Si podés observar y describir algo que no te gusta de tu pareja.
  • ¿Cuándo fue la última vez que cenaste o merendaste con tus amistades?

¿Si la persona cambia de pareja, sin antes tratar de sanar  ese patrón de comportamiento, puede repetir la dinámica que tenía en la anterior relación?

La repetición de los patrones de comportamiento vincular en las relaciones de pareja no es consciente, por ende, lo que suele suceder es que exista una modalidad que se vuelva recurrente (ser dependiente en el vínculo y una tendencia a acercarse a personas con cualidades de protector).

Es posible crear vínculos nuevos

sin repetir lo anterior

Es común escuchar frases del estilo: “siempre me pasa igual y me engancho con el mismo tipo de hombre (o mujer). Luego termino dándome la cabeza contra la pared…”. Por eso, hay que pensarse para  poder conocer y reconocer cuáles son nuestras dificultades a la hora de formar un vínculo de pareja. 

Hay personas que tienen intereses variados, una vida social activa, una profesión que las gratifica…Sin embargo, a nivel sentimental se relacionan desde la dependencia… ¿por qué les pasa eso?

He mencionado ya la importancia de la forma de relacionarse de los padres con sus hijos, en tanto modelan su modo de vincularse posteriormente en las relaciones interpersonales. Esos modos de vinculación pasarían a ser internalizados a medida que el niño crece. Constituyen una forma de relacionarse con familiares, amistades, compañeros de colegio, profesores y más adelante, con sus parejas. La vida social podría ser activa, lo que habría que detenerse a observar es la calidad de los vínculos: si estos están en un plano superficial y se dejan los más íntimos para ser desde sí mismos. También (para dar respuesta concreta) tendríamos que, conjuntamente con la persona, rastrear las causas de su codependencia. Es difícil dar respuestas a modo de prescripción cuando hablamos de personas, de subjetividades… 

¿Se puede salir del círculo estando en pareja o hay que cortar el lazo?

Eso dependerá, no hay una respuesta certera sobre esto. Las respuestas dependerán de esas dos subjetividades, ya que si quieren salir es porque algo los incomoda. Podrán construir algo nuevo juntos o por separado. A modo de reflexión, destaco una definición de José María Doria:

“La independencia es un requisito que el amor consciente requiere para expresarse y florecer. Es algo más que una característica de la relación, se trata de un estado de conciencia logrado por personas que ya han sido individualizadas. La independencia conlleva el compartir con respeto y confianza, un respeto que si no se tiene hacia uno mismo difícil será que se aplique en otras personas.”

¿Hay tratamiento?

Desde la terapia individual se tendrán que ir fijando objetivos, consensuados con el paciente, en relación a las diferentes dimensiones afectadas. El objetivo es enseñar habilidades conductuales en lo que refiere a la toma de decisiones propias para que, poco a poco, la persona se pueda conectar consigo misma.

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